+ El Saber Ser, Conocer, Hacer, y Convivir como principios integrales del Ser Humano.
+ La democracia participativa, en donde cada opinión es respetada y evaluada de manera pertinente, ya que partiendo de una idea se construye una noción, un concepto y una aplicación instrumental hacia el desarrollo.
+ El trabajo en equipo, como dinamizador de los procesos de aprendizaje de las reales necesidades la comunidad.
+ La visión compartida, como un enlace entre las dinámicas individuales de cada individuo que se compromete con un proyecto ético de vida, enlazado al beneficio comunitario.
+ La construcción de un real tejido social, En trabajo conjunto con los demás sectores de la sociedad, ya que esto permite un cimiento fuertemente estructurado, tan básico para los alcances de las metas y logros requeridos para la construcción de un nuevo sistema societario innovador y con resultados óptimos para el desarrollo.
+ El valor de la otredad, en donde se identifican las potencialidades y naturalezas de las personas involucradas en generar cambios significativos para sus vidas y la vida en comunidad, lo cual otorga un valor agregado a cada uno de los procesos a desarrollar conducentes a componentes de innovación, investigación y desarrollo.
+ El aprendizaje significativo, continuo e innovador, conducente al pragmatismo sistémico de las comunidades, con lo cual se generan empresas de base comunitaria que se engranan con las actitudes y aptitudes de los micro contextos analizados.
+ El modelo social de desarrollo, nacido de las mismas entrañas y sentimientos de la comunidad, que mediante el diálogo, el afecto y una reflexión continua, desencadenan las reales bases de construcción conceptual y direccionan la formación de la verdadera pirámide cognoscitiva y pragmática a implementar, según los verdaderos satisfactores deseados por la comunidad.
+ El análisis del entorno, como una real diferencia comparativa de los contextos encontrados, los cuales identifican las competencias reflexivas, cognoscitivas y pragmáticas a interiorizar para formar seres humanos con altos valores éticos, con conocimientos acordes a los cambios globales que el mundo demande e instrumentación práctica necesaria para el desenvolvimiento de sus aptitudes en un sistema global altamente competitivo.
+ La educación, como eje transversal de desarrollo, ya que esta genera los instrumentos necesarios para el desarrollo armónico del país el cual engrana las necesidades del mundo a los nuevos programas laborales, técnico laborales, tecnológicos, profesionales, posgraduales, y doctorales que se requieren para una franca diferencia competitiva ante el mundo.